Por segunda vez de forma consecutiva LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, sale en versión digital, como forma de cuidarnos y cuidarlos a ustedes.
Sin duda eso no significa que no continuemos como ha sido siempre nuestra premisa, informando de forma seria y responsable los hechos más relevantes de la zona Oeste; sin desconocer aquellas noticias del acontecer nacional que también importan.
Desde que se decretó la Emergencia Sanitaria en nuestro país, el pasado 13 de marzo, como consecuencia de registrarse los primeros casos de coronavirus Covid 19, la población en su gran mayoría, viene realizando un “aislamiento social” que ha modificado la vida de todos.
Desde el gobierno tanto nacional, como departamental se informa que en los primeros días de mayo, paulatinamente se irán abriendo diferentes dependencias públicas e incorporando distintas actividades en forma presencial; todo ésto en el marco de lo que se ha dado en llamar, “La nueva normalidad”.
Por otro lado están los miles de trabajadores que han sido envíados al Seguro de Paro o se han quedado sin empleo y los que no pueden realizar tareas por ser trabajadores independientes que se vinculan con mucho público, ya sea en el área, gastronómico, de la cultura, el turismo, el comercio, servicios etc. Esta nueva realidad trae aparejado que miles de uruguayos estén viviendo una situación económica de endeudamiento y otros muchos más, han visto afectado el sustento diario y por ende, están viviendo un momento económico y social muy crítico.
Las ollas populares y las canastas que desde distintos organismos estatales y privados se brindan, van paliando la situación que sin duda se irá recrudeciendo con el correr de los meses. La solidaridad es el común denominador, por suerte, y desde diferentes sectores de la sociedad; pero sin embargo “las miserias humanas”, cuándo no, siempre en condiciones extremas afloran sacando lo mejor y lo peor de cada ser; ésto hace que muchos especulen o aprovechen esta coyuntura para, “acarrear agua a su molino”.
Es increíble que algunos en forma miserable jueguen con la necesidad de la gente… y eso involucra a todos los sectores, desde quienes aprovechando este momento tratan de sacar el mejor rédito político de una situación que duele y duele mucho, hasta los que desobedeciendo la primer a de las consignas de un comunicador, que se precie de tal, que es el deber de “INFORMAR OBJETIVAMENTE”, inclinan la balanza y promueven de alguna manera el miedo en la población. A no olvidarlo, la responsabilidad, es la premisa siempre…
Por otro lado, las voces desencontradas entre las autoridades y los profesionales médicos y científicos que no se ponen de acuerdo y de cierta forma, trasmiten más incertidumbres que certezas, a una población que no sabe bien qué hacer, ni cómo actuar.
Duele, duele mucho… ver tanta gente en las ollas populares, pero más duele ver como las personas se “destrozan” por las redes sociales, descalificando y opinando la mayoría de las veces, de lo que poco o nada saben…Ellos son los pobres… pero no de dinero justamente…
Por otro lado están los que teniendo poco o nada, dan lo mejor para colaborar en las ollas y merenderos populares o para una canasta, los que arriesgando su propia salud colaboran en la elaboración o la entrega. Están los empleados de la salud y los profesionales médicos, que viven horas de incertidumbre por lo que saben se puede “venir” y no tienen una respuesta aún de cómo podrán resolverlo. No obstante y tal como lo hicieron en el juramento Hipocrático, dan a sus pacientes lo mejor sin dudarlo.
Algo tendrá que enseñarnos esta pandemia que sufre el mundo entero… y lo primero que queda claro, es que no hay dinero, ni estatutos, ni ideología de cualquier índole, que te salve, cualquiera de nosotros puede contraer un virus que justamente lo que hace, además de cobrar vidas humanas, es “SEPARARNOS” En el medio de todo ésto, la gente que se siente angustiada, con miedo, con incertidumbre, con desazón… y especialmente que siente que la “aislaron”. A todos le decimos… no estamos aislados, estamos distanciados... tengamos empatía, mantengámonos juntos aún a la distancia… se puede!!!.