Durante el acto de inauguración, LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, entrevistó a una de las nietas de Julia Arévalo, la modelo, ex Miss Uruguay, y conductora, Julia Moller, quién con gran emoción habló de su antecesora.
¿Qué significa para usted este reconocimiento que se le realizó a su abuela?

Y bueno, reconocimientos han habido muchos, pero uno piensa que después de 35 años, después que se realizó la democratización de este país, que la abuela iba a quedar como una figura del siglo XX, pero ahora, en el siglo XXI que la sigan recordando con tanto amor, con tanta admiración, y con tanto orgullo como el que sentimos nosotros, francamente nos emociona muchísimo.
¿Adquiere un significado especial que se haya elegido un Centro Cultural para que sea denominado con el nombre de la primera mujer parlamentaria de Latinoamérica?

Sin duda. Tiene mucho que ver con la formación de la abuela. Ella siempre apoyaba lo cultural y sostenía enfáticamente que todo se logra mediante la educación y una buena base cultural. La educación como otras tantas cosas de la vida, es dinámica, va cambiando, por eso es tan importante que en este Centro hayan tantos talleres para diversas edades, porque uno hasta que se muere puede estar aprendiendo, y mejorando y de esa manera aportar para la sociedad, eso es muy emotivo, muy emotivo.
Luego del fallecimiento de su abuela han sido muchos los homenajes que se le han realizado. ¿Que la designación haya sido presentada por vecinos del oeste, adquiere una relevancia diferente?

Sí, es un gran honor que sean los vecinos del oeste, quienes la recuerden con tanto cariño y admiración. Poner el nombre de mi abuela en esta zona tiene un hondo significado, ya que es una barriada popular, de gente de trabajo, que era a lo que ella apuntaba, a mejorar las condiciones de los trabajadores y los más necesitados.
La abuela trabajó por los hombres, cuando los hombres eran sinónimo de seres humanos, no esa división de mujer y hombres que hay hoy, hizo mucho por las causas de las mujeres, pero nunca se olvidó de los trabajadores.
Nos comentaba sobre la obra de teatro que cuenta la vida de su abuela. ¿Hay posibilidades que se presente en este anfiteatro Julia Arévalo? Sí, probablemente este año se presente aquí en el anfiteatro un elenco de teatro con algunas escenas sobre la vida de mi abuela. La idea es que también venga mi sobrina de España. Ella ya actuó la vida de la abuela, con un hermoso texto que escribió una dramaturga.
Sería muy lindo que la obra se exhiba en la zona y que la gente conozca un poco más de la vida de la trabajadora social y parlamentaria. ¿Podemos difundir la primicia entonces?

Sí claro, habrá que arreglar con el municipio A, para traer la obra, pero es bastante probable que en breve tengamos novedades.
La gente podrá entender más sobre su vida, porque francamente fue un símbolo, una luchadora, nunca dejó de trabajar, nunca aprovechó de los beneficios que podía tener, siempre conservó la humildad.
Por último, ¿qué se siente ser la nieta de Julia Arévalo?

Sentimos una enorme responsabilidad, no podemos fallarle a nadie, a nadie, sentimos mucho orgullo; y lo que todavía nos sigue haciendo quebrar la voz, la admiración y el honor de saber que estuvimos al lado de un ser inigualable.